El régimen de comunicación establece cómo se mantendrá el contacto entre los hijos y el progenitor que no convive con ellos. Su objetivo es preservar el derecho del niño a mantener un vínculo sano y continuo con ambos padres.
Puede fijarse por acuerdo entre las partes o por decisión judicial, contemplando días, horarios, vacaciones y fechas especiales. Cuando existen conflictos, incumplimientos o impedimentos de contacto, la intervención legal resulta clave.
Un acompañamiento profesional permite evitar enfrentamientos y proteger el interés superior del niño.
⚖️ En Estudio Jurídico Dimitroff te ayudamos a establecer un régimen claro y equilibrado.

