El pago puntual del salario es un derecho esencial del trabajador y una de las principales obligaciones del empleador. Sin embargo, en Argentina es frecuente que las empresas se atrasen en el pago o lo fraccionen, afectando la economía del empleado.
Cuando esto ocurre, la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) establece plazos precisos: el salario debe abonarse hasta el cuarto día hábil del mes siguiente. Si se incumple, el trabajador puede intimar el pago mediante carta documento.
Si los atrasos son reiterados o el empleador no responde, el empleado puede considerarse despedido con derecho a indemnización completa, además de reclamar intereses y daños.

